Cerrado por Derribo

Siempre he sido de ojos tristes.

Supongo que la miopía que me acompaña desde los ocho años ayuda…

Pero hoy mis ojos además, están tristes.

La ventaja de tener los ojos tristes es que puedo ir por la vida sin que nadie que no me quiera se de cuenta, porque hay que mirar por debajo de la superficie, o simplemente se ven como siempre.

A pesar de mi impulsividad que roza lo patológico, esta vez me he obligado a meditar la decisión que me lleva a deciros adiós.

Podría contaros alguna de las mil excusas que me conté a mí misma cuando esta idea empezó a rondarme, o podría buscar culpables con los que repartir la responsabilidad. Pero no estaría siendo sincera, ni con vosotras, ni conmigo.

Pedir disculpas a todos esos que me leen porque me quieren, es muy fácil. Su amor incondicional ha hecho que superen conmigo cosas mucho más serias. Por ese lado, estoy tranquila.

Pero a vosotras: Sonia, Carmen, Ana, Ángeles, Laura, Tania, Noa, Ana Belén, Olivia, Piturra, Magdalena, María, Vanesa… y todas esas que su mail no me deja conocer sus nombres, pero me acompañan… Os regalaría mi corazón si pudiera. Realmente sois MUJERES ESPECIALES.

Todas vosotras merecéis mi cariño y mucho más, porque habéis conseguido que me sienta muy bien en esta aventura de apenas unos meses en la que me embarqué con tanta ilusión. Habéis conseguido que no me sienta sola en mi sueño, y eso se merece mucho más de lo que puedo daros con unas simples palabras…

Asique sólo puedo daros las GRACIAS, y desearos muchos placeres que aunque sean culpables sabréis disfrutar, muchos mimos imprescindibles porque os los merecéis, muchos secretos a voces de los que saquéis lo mejor de vosotras mismas, muchas neuras absurdas que os hagan felices en los pequeños momentos que las necesitéis, muchas chicadas que aunque nadie entienda son parte de vosotras mismas… y sobre todo, muchas risas y muchas sonrisas, de esas que llenan el corazón.

Os conservaré siempre en el mío.

Hasta siempre.

2 opiniones en “Cerrado por Derribo”

  1. Me siento triste de pensar que ya no podré leer tus posts auténticos, llenos de vida, de impulsividad, de verdad.
    No conozco la razón que te lleva a dejarlo, y me da la sensación de que es algo negativo. Y eso no me gusta, me hace sentir mal. Porque aunque solo te conozco por el Blog y desde hace algunas semanas, me caes bien, y creo que eres una de esas personas con las que me gustaría tomarme un café o unas cañas un día y poner el mundo patas arriba.
    Te deseo lo mejor, sea lo que sea este derribo. Espero que puedas volver a construir lo que ahora cae.
    Un abrazo fuerte, y ya sabes dónde puedes encontrarme.

  2. El blog es genial, cariño, pero este final es apoteósico…
    Tú sí que sabes despedirte a lo grande…
    Y quien sabe, a lo mejor un día empiezas de nuevo con “Reabierto por…”
    Ya encontrarás tu el motivo si te apetece…

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