¡Menos mal que nací en los ´70!

Tranquilas, ni se me ha ido la olla definitivamente, ni he empezado a chochear (de momento)…

Es que hace unos días, pasando la tarde con mi sobrina de 14 años (madre mía ¡cuántos tengo!)… estábamos juntas haciendo el ganso, que a mí se me da genial, y ella está aprendiendo (aunque intenta resistirse), acabamos, como casi siempre, con el móvil en la mano.

Empezó a enseñarme su perfil de instagram, y las chicas preciosas a las que sigue (y envidia), las fotos que ella sube, sus “me gusta”… ya sabéis.

Y por una vez, me sentí realmente aliviada por no tener 15 ni 20 años… ¡Qué agobio con las nuevas tecnologías! ¡Qué presión a esa edad!

El motivo principal de mi alivio simulado es que mi nivel de fotogenia ronda el que tendría Mr. Burns si fuera de carne y hueso.

Y mira que yo adoro a la cámara, ya sea fotográfica o de video, en móvil, tablet, cámara sin más, webcam… vamos, en todas sus versiones.

Pues ella a mi me tiene una tirria que ¡no me puede ni ver!

Durante años viví asustada con la idea de que mi cara fuera como aparecía en las fotos (bueno, asustada tampoco, pero me jorobaba un montón, la verdad). Hasta que un día, Mr. Mi Chico llegó al rescate en forma de caballero andante sin saberlo, con una frase tan simple como: Cariño, sales fatal en las fotos.

 

¡HURRA! ¡BIEN POR MÍ! No voy con esa cara por la vida, ¡Menos mal! Es la cámara, no soy yo… Bueno, sí soy yo, pero ¡porque ella no me quiere!

 

 

Asique… y en conclusión: Qué alivio haber vivido mi primera adolescencia (mi hermano dice que ya voy por la tercera) sin redes sociales, que hoy parecen imprescindibles para socializar.

Porque además, tenía su punto quedar con tus amigas de un día para otro donde siempre, y que ese chico se viera obligado a arriesgarse a que tu padre cogiera el teléfono de tu casa, si quería hablar contigo…

Era un poco más difícil, pero también más bonito. ¿Os acordáis?

Una respuesta a “¡Menos mal que nací en los ´70!”

  1. Claro que me acuerdo!
    De todas formas, lo de posar y la fotogenia, es cuestión de práctica también. Yo veo las fotos del inicio del blog y digo, ¡dios mío, qué horrible salgo! Jajaja …y es que de todo va una aprendiendo.
    Te espero por allí.
    Un besazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *